jueves, febrero 24, 2005

HOY



Hoy eliminaré de mi agenda dos días: ayer y mañana.

Ayer fue para aprender y mañana
será la consecuencia de lo que hoy pueda realizar.

Hoy me enfrentaré a la vida
con la convicción de que este día jamás volverá.

Hoy es la última oportunidad que tengo de vivir intensamente,
pues nadie me asegura que mañana volveré a amanecer.

Hoy tendré la audacia de no dejar pasar ninguna oportunidad,
mi única alternativa es la de triunfar.

Hoy invertiré mi recurso mas importante: mi tiempo,
en la obra más trascendental: mi vida;
cada minuto lo realizaré apasionadamente
para hacer de hoy un día diferente y único en mi vida.

Hoy desafiaré cada obstáculo que se me presente con la fe de que venceré.

Hoy seré la resistencia al pesimismo y conquistaré al mundo con una sonrisa,
con la actitud positiva de esperar siempre lo mejor.

Hoy haré de cada tarea ordinaria una expresión sublime.

Hoy tendré los pies en la tierra comprendiendo la realidad
y la mirada en las estrellas para inventar mi porvenir.

Hoy tendré tiempo de ser feliz y dejaré mi huella
y mi presencia en el corazón de los demás.

Hoy te invito a empezar un tiempo nuevo
donde soñemos que es posible cuanto nos proponemos
y lo realicemos con alegría y dignidad.


Posted by Hello

lunes, febrero 14, 2005

SIN TITULO AÚN ...............




Una ligera inquietud se apoderó de aquel pequeño y genuino ser tan deforme, su olor fétido anegaba la estancia y una brizna de aire nauseabundo se fue dispersando por aquel lugar tan sucio y corrompido.

Aquella noche las pesadillas no le abandonaron, se veía puerco y desvalido, la vigilia fue peregrina y al despertar de aquel tormento comprendió la verdad, con esa nitidez y frescura que se experimenta al clarear y romper el día, las ideas diáfanas y cristalinas como el agua, acrisoladas tras una noche de cavilación somnolienta y aletargada, se le agolpaban en su cabeza. Al fin comprendió su cruda realidad.

Él sabía que su fin estaba cerca, pero ante todo, no sé hacia a la idea de perderla. La vida fue llevándole a aquel estado de horror y angustia sin saberlo apenas. Ella venia a verle por las tardes, cuando su trabajo se lo permitía, ya que era enfermera del hospital de los indigentes. Pero su preocupación y angustia aumentaba por momentos al comprobar que aquel día se retrasaba mas de la cuenta, al pensar tan solo, por un pequeño instante, que podía haberle plantado. Al sentir la necesidad de tenerla allí en aquel horrible cuartucho, junto a todas sus miserias, el no podía acabar abandonado e inerme para siempre, ¿quien le mimaría como ella? ¿Quién le amaría como ella le había amado?.

Se levantó tarde, el sopor del tequila aún le estorbaba en la nuca. Ella no había dado señales de vida. Se acercó a la ventana y tras el visillo sintió ante sí aquel día espléndido de estío en la alameda; al lado, en la plaza, se sentía el bullicio de la concurrencia en las terrazas y más allá veía la playa abarrotada de gentío, en realidad, aquella caterva de masas de carne con trapitos nunca le había seducido, es más, podía llegar hasta odiarlos, el culto al cuerpo perfecto, la vanalidad de los regímenes de adelgazamiento, el engaño de una sociedad que se creía perfecta y guapa. Al otro lado opuesto una orquesta amenizaba la mañana de los jubilados, en el local de celebraciones que tenían para expandirse.

La duda le corrompía por dentro, aunque le quedaba una esperanza al pensar que ella tendría alguna razón de peso para no haber venido aún a verle. Intentó comer algo, pero no pudo, la angustia en la garganta se lo impedía.

Por fin, el timbre con su estridente sonido le despertó de sus elucubraciones, no se atrevió a utilizar la mirilla, directamente abrió con ímpetu la puerta sintiendo ante sí la áurea y el mal aliento de la portera. Venia a entregarle una esquela del pescadero de la esquina, había fallecido hacia una semana de una embolia, al menos eso fue lo que dijeron las crónicas oficiales, aunque todo el mundo sabía que fue del soponcio que le entró al saber que su mujer se había fugado con un representante de seguros.

La dejó encima de la cómoda y se tumbó en el catre sin saber que hacer, una cruel y sobrecogedora realidad comenzó a intuir en su interior, sería ella capaz de abandonarle por un empleado del muelle, por un militar de carrera o por un representante de seguros. No podían ser reales aquellas sospechas, él se lo dio todo en sus buenos tiempos, mucho antes de sufrir el accidente. Aún era una niña cuando la rescató de aquel tugurio y la enseñó a llevar una vida autárquica, una vida feliz sin complicaciones y con desahogo económico. El no era ni mejor ni peor que el desafortunado pescadero de la esquina, por qué no podría ocurrirle a él.

El pitido de las sirenas de la fábrica cercana de chocolate le despertó de aquella siesta postrera. Aún le ronroneaba en la cabeza alguno de los sueños en que había estado sumido. Recorrió con su triste mirada la estancia y ella seguía sin aparecer..............

Vicent

Posted by Hello

martes, febrero 08, 2005

Adiós, Adiós, adiós





Opción 1:

¡Que pena¡ Se fue el carnaval. Lo he pasado genial, además cada día me disfracé de

algo. Se pasó muy rápido, se ha ido cuando comenzaba a tomarle el gustillo.

La sardina ya fue enterrada con todo sus honores empujada por la negra comitiva.

Y ahora a esperar un año más. Ya es tiempo de ir pensando en el próximo carnaval, de

hacer los preparativos necesarios, los disfraces, las mascaras, las ropas de jurramacho.


Opción 2:

Menos mal que se acabaron los carnavales, vaya rollo, me aburro como una ostra en

ellos. No me gusta disfrazarme ni participar en las fiestas de Carnaval. La gente está

loca, además creo que eso es sólo para los niños.

En carnaval hay demasiado ruido por las calles. A mi me gusta más la tranquilidad y el

sosiego.

¿A que opción perteneces?







. Posted by Hello

martes, febrero 01, 2005

POEMAS DEL ALMA



ROMANCE DE LA PENA NEGRA


Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.

Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, Por quien preguntas?
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime, a ti que se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegria y mi persona.

Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca
al fin encuentra el mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar
que la pena negra brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.

Soledad, que pena tienes!
Que pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limon
agrio de espera y de boca.
Que pena tan grande!
Corro a mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
Que pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.

Ay, mis camisas de hilo!
Ay, mis muslos de amapola!
Soledad, lava tu cuerpo
con agua de las alondras
y deja tu corazon en paz,
Soledad Montoya.

Por abajo canta el rio:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza
la nueva luz se corona.
Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.

Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!


Federico Garcia Lorca



Posted by Hello

EL ORIGEN DE LOS CORTAPICHAS




Tu optimismo vital me contagia y hace que sienta necesidad de escribir,

de seguir comunicando.

Antes quiero aclarar que las fotos cimeras de cada post no tienen que ver

con lo que a continuación se escribe, en la mayor parte de los casos,

alguna otra vez si.

No se por donde empezar, quizás por aquel niño de cuatro años que recogía los

garbanzos negros del plato de cocido, salía a la calle y allí, debajo de una piedra, los

depositaba simplemente para guardarlos como un tesoro, era su lugar secreto, su cueva

de Aladino.

A los días levantaba la piedra y no había nada, los gabanzos negros habían

desaparecido. Solución poner más garbanzos negros.

Hasta el día en que al levantar la piedra estaba lleno de tijeretas

(Forficula auricularia).

Al cabo del tiempo el fenómeno se volvió a repetir, siendo el causante de que el

chavalin creyera haber descubierto el origen de las tijeretas, más bien él no se planteó

el descubrimiento como tal, en su corta edad simplemente lo creyó.

Extraño fenómeno aquel, de haber sido cierto, que los garbanzos negros fueran el origen

de las tijeretas, ¡¡ Qué diría Darwin !!.
Posted by Hello